Santiago Nieto Castillo
En la edición vespertina del martes 28 de abril de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Reglamento de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial abrogándose en el acto el Reglamento de la Ley de la Propiedad Industrial que databa de 1994.
México pasó de contar con una Ley de la Propiedad Industrial a una Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, la cual, como el nombre lo indica, está enfocada en proteger el sistema de propiedad industrial en nuestro país, maximizando así lo establecido tanto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como en el Protocolo de San Salvador, adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, tratados en los que se asienta que toda persona tiene derecho a la “protección de los intereses morales y materiales que les correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de las que sea autora”.
La Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial se publicó en el año 2020, y durante estos años se valió del Reglamento de la Ley de la Propiedad Industrial para operar, sirviendo en gran medida para que el ecosistema de la propiedad industrial en nuestro país siguiera fortaleciéndose. Sin embargo, en 2024, cuando asumí el cargo de Director General del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial lo hice con una consigna clara porque así lo instruyó la Presidenta: fortalecer el sistema de patentes y de marcas en México para posicionar a nuestro país como una potencia mundial en la materia. Una de las acciones para alcanzar este objetivo era la redacción del Reglamento de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.
La emisión del Reglamento de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial es el resultado de varios meses de trabajo en el que distintas dependencias y entidades de la Administración Pública Federal unieron sinergias para contar con una reglamentación en materia de propiedad industrial acorde a las necesidades que nuestro país necesita, y que se encuentra alineada a las reformas a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial que se publicaron en el DOF el 3 de abril de 2026.
Entre sus principales aportaciones encontramos la incorporación de lenguaje incluyente acorde al mandato constitucional de impulsar la igualdad sustantiva; reglamentación de la solicitud provisional de patentes en México; la incorporación de capítulos específicos para la regulación de la Transferencia de Tecnología, los mecanismos alternativos de solución de controversias; así como de regulación de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas, figuras que son fundamentales para impulsar la cultura, la economía local y nuestra rica y vasta tradición nacional.
En abril de cada año se conmemoran tanto el Día Mundial del Derecho de Autor (23 de abril) como el de la Propiedad Intelectual (26 de abril). La publicación de la reforma a la Ley, como la expedición de su Reglamento (el 3 y 28 de abril de 2026 respectivamente), nos deben llevar a pensar que en México hay razones para conmemorar a futuro estas cuatro fechas. Es momento de hacer de la propiedad intelectual en México parte de su cultura.
No debe perderse de vista, además, que tanto la reforma a la Ley como la publicación del Reglamento de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial – entre otras acciones como la publicación en el Diario Oficial de la Federación del Acuerdo por el que se dan a conocer ciertos términos considerados de uso común para quesos y carnes producidos y comercializados en México o la suscripción de un convenio de colaboración entre el IMPI y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) – fueron determinantes para que México saliera de la Priority Watch List del Reporte Especial 301 que anualmente publica la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos de América (USTR por sus siglas en inglés), lo cual se considera una excelente noticia para el ecosistema de la propiedad intelectual en México.
Me queda claro que transformar implica trabajar, movernos en un mismo camino con un solo propósito: hacer de México la gran nación que ha sido, es y será gracias a su gente, ya que ella es quien innova y crea para el beneficio de todas y todos.